La Ratonera, cuyo nombre científico es forsskaolea angustifolia,  es una planta endémica, no amenazada, de las Islas Canarias. Es muy abundante sobre todo en suelos de climas áridos como el de Fuerteventura. Crece sobre todo al borde de los caminos y también entre paredes de piedra o cortes en el asfalto.

Es una planta arbustiva de hoja perenne que se da durante todo el año. Puede puede llegar hasta un metro de altura. El tallo es leñoso, de tonos rojizos y morados. De hojas estrechas aserradas, con bordes espinosos, de un tono verde más pálido y velloso en el envés de la hoja. Tiene pequeñas flores agrupadas de color rosa o  amarillas.

En la Medicina Tradicional Canaria, se le atribuyen propiedades terapéuticas en el tratamiento de determinadas patologías. Se dice por ejemplo que “refresca la sangre”.

Es diurética y antiinflamatoria. Indicada en Infecciones de vejiga y/o vías urinarias. Cistitis, cólicos nefríticos, cálculos renales. Tiene una acción antiinflamatoria de riñones y de próstata (raíz de la planta). Normalmente se toma bebida o bien en baños de asiento indicada en infecciones urinarias.

Es febrífuga y sudorífica. Ayuda a bajar la fiebre y a secretar sudor.

Es dermática. La tisana está indicada en irritaciones cutáneas causadas por problemas sanguíneos y ayuda a cicatrizar heridas por paso de cálculos renales en vías urinarias. Mediante cataplasmas ayuda a cicatrizar heridas y a bajar la inflamación.