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La Osteopatía, con más de un siglo de antigüedad, nace en Estados Unidos a manos del Dr. Andrew Still (1828 – 1917). Es en 1882 cuando se funda The American School of Osteopathy en Kirksville, Missouri. En 1.917 se introduce en Europa por medio de J.M. Littlejohn, fundando en Inglaterra la primera escuela de Osteopatía europea, The British School of Osteopathy. Posteriormente, en 1.957, Paul Geny funda la Escuela Francesa de Osteopatía, que más adelante se trasladara a Inglaterra por motivos políticos, dando lugar a la European School of Osteopathy.

La Osteopatía es una disciplina terapéutica, incluida dentro de las denominadas terapias alternativas, que engloba un conjunto de conocimientos específicos basados en la anatomía, biodinámica y fisiología humana. Posee una idea holística del cuerpo y de su funcionamiento, entendiendo este como una unidad. El cuerpo se establece mediante una estructura y se pone en movimiento mediante funciones específicas. La perdida de los mecanismos de autorregulación en el organismo por una afectación de la estructura o de su función lleva inevitablemente a estados patológicos.

La Osteopatía facilita los mecanismos inherentes de la autorregulación corporal, permitiendo que el cuerpo se recupere y consiga la normalización de las funciones alteradas, lo que se traduce en una disminución de los síntomas y una reequilibración del movimiento normal de las estructuras.

Los fundamentos de la Osteopatía pueden reducirse en:

Un enfoque integral del cuerpo. La estructura y los sistemas son interdependientes y están relacionados entre si formando una unidad funcional que se relaciona con el entorno.

La estructura y la función están relacionados. La función es la actividad que realizan cada una de las partes.

El cuerpo posee capacidad de autocuración y autoregenración. El organismo es capaz además de adaptarse a cualquier situación patológica mediante el mecanismo de compensación.

La ley de la arteria es absoluta. Allí donde la sangre circula libremente la patología encuentra gran dificultad para desarrollarse. La perturbación del flujo sanguíneo derivará en una mala circulación, acumulando toxinas en los tejidos y potenciando el proceso patológico. La Osteopatía actúa sobre estos mecanismos liberando sus restricciones.

Mediante la aplicación de técnicas de normalización se actúa sobre la integridad estructural del cuerpo, es decir sobre la movilidad y la posición de los segmentos óseos y vísceras. La Osteopatía trabaja sobre la tensión anormal de músculos, tendones, ligamentos, cápsulas, fascias y por ende favoreciendo la circulación sanguínea y linfática. Actúa mediante técnicas manuales dirigidas a los tejidos afectados, sean estos del sistema musculoesquelético, visceral, nerviosos, etc, mejorando o resolviendo el cuadro clínico e incidiendo especialmente en sus manifestaciones dolorosas.

El estudio de la Osteopatía se divide en:

Ostepatía Estructural, que se encuentra dirigida al sistema musculoesquelético.

Osteopatía Visceral, orientada a actuar sobre la movilidad de los tejidos que participan en las funciones de las vísceras.

Osteopatía Craneal que estudia la movilidad del cráneo y su relación con la movilidad craneosacra.

 

Andrew Taylor Still

Andrew Taylor Still